Benemérito
Instituto Normal del Estado “Gral. Juan Crisóstomo Bonilla”
Licenciatura
en Educación Preescolar
Curso:
Literatura Infantil y Creación Literaria
Asesora:
MTRA, Guadalupe Ramírez Gonzales
Alumna:
Alma Karen Serrano Espinosa
5°
Semestre Grupo “A”
INTRODUCCION
El
contacto de los niños con los libros antes de nacer o desde la primera
infancia. Los niños desarrollan el lenguaje de acuerdo a lo que escuchan de su
entorno, lo que va enriqueciendo a través del tiempo, este proceso debe irse
desarrollando a lo largo de los años escolares, así que deben estar llenos de
vocabulario e imágenes que ofrece la literatura para niños.
El
presente ensayo aborda la importancia de la literatura infantil en la vida de
los niños y como esta ayuda en su desarrollo lingüístico y cognitivo.
De
la misma forma se mencionan algunas de las características que debe poseer la
literatura infantil y algunas sugerencias de cómo trabajarla en el aula.
Como
promotoras de la lectura entendemos a la literatura como la construcción
imaginaria de la vida y el pensamiento en formas y estructuras de lenguaje que
provocan una experiencia estética.
El
niño percibe el aprendizaje de la lectura como un proceso difícil por lo que si
no se le acerca adecuadamente a la literatura no sentirá placer no se acercara
de forma espontanea, el gusto por la lectura no se desarrolla bajo presión ni
como obligación, ni con libros de texto aburridos o sin sentido cuya única
utilidad es enseñar a leer.
Por
lo que es de suma importancia proporcionarle a los niños abundantes materiales
de lectura, interesantes, adaptados a sus necesidades, gustos y de gran
variedad.
La literatura
es el conjunto de obras de arte que tienen como objetivo fundamental la
apreciación de la palabra (lengua oral- escrita). La lengua y la estética son
dos componentes que se complementan y dan como resultado las obras literarias.
Por
otra parte se considera a la literatura infantil un conjunto de obras de arte dirigidas al
público infantil y contribuir en diversos aspectos el desarrollo lingüístico y
cognitivo del pequeño.
La
literatura infantil puede brindar a los pequeños amplios beneficios entre los
cuales podemos mencionar: la trasmisión de cultura, la integración de las áreas
del saber, el enriquecimiento de los universos conceptuales y la formación en
valores. Además la literatura infantil cumple un importante papel de desarrollo
tanto en la casa como en la escuela el cual consiste en que es una herramienta
que favorece el acercamiento a los procesos de lectura y escritura.
Todo
lo anterior se puede reflejar en que la literatura ofrece un valor afectivo al
niño, le proporciona un deleite y gozo ya que la literatura infantil “educa” al
mismo tiempo que “entretiene”. Abre puertas a la creatividad, al poder creador
de la palabra y lo imaginado; llevando a los niños a descubrir el deleite que
brindan los libros antes de que se les pida desarrollen destrezas en la lectura.
Estas
ideas se complementan con Puerta, Gutierrez y Ball quienes afirman que “La
literatura proporciona a los niños conocimiento, placer y gratificación, es una
experiencia enriquecedora que les brinda oportunidad de compartir sus
sentimientos, significados y demás construcciones en función a sus necesidades
e intereses particulares”.
Sin duda alguna el género más representativo
de la literatura infantil es el cuento, por lo que Bethelheim (1978), nos
sugiere que para que una historia mantenga la atención del niño debe ser
divertida, estar de acuerdo con sus aspiraciones, hacerle reconocer algunos problemas
y sus posibles soluciones. Según este autor nada enriquece y satisface tanto al
niño como los cuentos populares de hadas ya que estos le permiten conocer de
forma fantasiosa los problemas internos de los seres humanos y sus soluciones.
Escuchar
o narra cuentos es una muy fuerte motivación para que el niño sienta deseo de
aprender a leer, ya que los niños asocian la lectura con el placer de aprender.
Lo que ofrece una historia personal que el niño ha desarrollado y que podemos
asociarlo con lo que nos menciona Vigosky (1982) llamado “Lenguaje interior”.
Otro
beneficio importante y poco valorado en la literatura infantil es el desarrollo
de la imaginación. Su correcta explotación ayuda a que los niños aprecien la
naturaleza, la gente y las experiencias que ellos consideren de suma
importancia. Ante la invasión emergente de la televisión la literatura ofrece
en comparación con esta un amplio campo de imaginación del niño que solo se le
haría difícil descubrir.
Como
complemento de lo dicho anteriormente la literatura tiene como potencial
reflejar la vida, ya que contrario a los hechos que ofrece la escuela, esta se
centra aun más en las emociones. Como señala Chomsky (1963) ”La meta de todo
cuenta cuentos consiste en fomentar que el niño, a cualquier costo, compasión y
humanidad, entienda esta milagrosa habilidad para conmoverse con las penurias
de otro ser humano, sentir alegría por la felicidad de otro, experimentar la
fatalidad de otro como propia”. Es decir sensibilizarlo mediante la literatura
para una mejor comprensión de los hechos de la vida ocurridos diariamente.
Además
del valor afectivo de la literatura debemos destacar el valor educativo y de
importancia que ella tiene en el proceso de lectura y escritura de los
pequeños, entre los cuales podemos mencionar:
DESARROLLO
DEL LENGUAJE- Los estudios de Cazden (1972) y Teale, W (1988), nos hablan
acerca de cómo la potencialidad de la literatura permite a los niños
identificar patrones del lenguaje y ampliar el vocabulario. Pero este trabajo
no solo depende de la maestra o del niño, sino del reforzamiento en casa a
través del dialogo que el niño establezca con sus padres o personas del entorno
que lo rodea.
DESARROLLO
DE LA LECTURA DISCURSIVA- Nos habla de que el conocimiento de diversos tipos de
textos y su eso facilita a los niños una mayor comprensión de ellos y brinda
una posibilidad de que ellos puedan observarlos, compararlos, diferenciarlos e
identificar su uso en diversas situaciones. Según Caldera (2006) “Conocer la
estructura discursiva de los textos, le permite al niño comprender que la
estructura varía según los géneros discursivos, lo que hace evidente por
ejemplo al comparar por ejemplo la arquitectura de un texto literario (cuento)
con la de un texto académico (monografía).
La
incorporación de la lectura para niños en el aula tiene su fundamento
pedagógico en el enfoque de Lenguaje Integral (Goodman, 1986). Entre los
principios que soportan este enfoque se desataca la utilización de material
“verdadero” correspondiente a diferentes géneros literarios ya que estos
“enriquecen la vida de los niños con variedad de experiencias que ellos
disfrutan, y que son significativas a sus intereses y necesidades por
realizarse en contexto, en oposición a un enfoque centrado en el desarrollo de
destrezas aisladas” (Escalante, 1995).
Algunos
niños aprenden a leer con facilidad y otros lo logran mediante diversos
tropiezos. Los docentes y padres tienen el deber de involucrar a los niños con
“libros verdaderos”, ya que cuando estos están a la disponibilidad y alcance de
ellos, eso les genera interés y comienzan a buscarlos lo que lleva a que su
capacidad para la lectura se incremente. Lo que nos hace pensar que el interés
por la lectura no es innato, sino que se va desarrollando a lo largo del tiempo
y esta puede significar un éxito o un fracaso dependiendo del grado de
motivación obtenido desde etapas tempranas de la vida.
Los
autores Buss y Kamowsky (2000), Cullinan (1987), Moss y Fenter (2002) entre
otros nos ofrecen su punto de vista a cerca de las características que debe
tener un ambiente escolar para promover respuestas favorables en torno a la
literatura los cuales son:
ENTUSIASMO
DE LOS DOCENTES- Ya que los docentes que hablan acerca de sus libros preferidos
se encuentran con alumnos deseosos de leer esos mismos libros.
FACIL
ACCESO A LOS LIBROS- Disponer en el aula de diversos materiales literarios
ayuda a que los niños vayan apropiándose del uso del lenguaje, sus funciones y
características.
TIEMPO
PARA MIRAR, ESCOGER Y LEER- La organización llamativa de los libros no servirá
de nada si no se le brinda al niño la oportunidad de escoger, ojear, decidir y
leer la selección de libros que decidió, por eso se recomienda que en la
jornada escolar se les brinde tiempo de calidad a los niños ara la lectura
silenciosa y ellos puedan disfrutar de su selección.
TRABAJO
VALORADO, EXPUESTO Y COMPARTIDO- Los murales y carteles que hablen de
literatura reflejan el nivel de aceptación e importancia que tiene esta en el
aula.
VALORACION
A PARTIR DE LA EXPERIENCIA- El gusto por la literatura no se adquiere de la
noche a la mañana, por lo que se debe ser perseverante ante ello y promover actividades llamativas para que a
través del tiempo el gusto por la literatura no desaparezca.
A
continuación se presentan algunas estrategias que favorecen el aprendizaje de
la lectura donde se enfatiza la literatura para niños:
*LECTURA
ORAL POR PARTE DEL DOCENTE- El docente lee en voz alta varias veces al día
historias de interés por parte de los pequeños, esto propicia un gran impacto
en los recuerdos del niño.
*CANCIONES
EN LÁMINA- Las canciones producidas en lamina o papel bond acercan al niño a
hacer conexiones con patrones que posteriormente pueden encontrar en libros.
*POESIA-
Se recomienda que esta sea una actividad diaria, que además de ser leídos por
los docentes los niños los escuchen y estos sean colocados en lugares donde
después puedan releerlos, incorporar a los niños en la selección de poemas,
repetir sus poemas favoritos, acompañarlos con música e invitar los niños a que
representen esos poemas.
*LECTURA
SILENCIOSA- Que ellos seleccionen su lectura de interés sin algún tipo de norma
les brinda el sentido de independencia e individualidad que necesita un lector
diestro.
*ANTICIPACION
DE UN TEXTO A PARTIR DEL TITULO- El maestro leerá el título del libro y los
niños inferirán a partir de este la secuencia de contenidos del libro,
posteriormente se leerá el texto completo para comprobar su hipótesis inicial.
*LECTURA
DRAMATIZADA DE CUENTOS- Niños y maestros seleccionan cuentos y se agrupan de
acuerdo a la cantidad de personajes de estos, además los cuentos deben tener
diálogos fáciles y cortos para poder dramatizarlos.
CONCLUSION
Según
salinas (1993), la actitud lectora de los niños se ve afectada por el trabajo
controlador de los educadores, las prisas en la comprensión, situaciones
rutinarias-tradicionales en la que el libro es utilizado solo como un
instrumento de ejercicios.
El
niño seguirá siendo un buen lector si el contexto que lo rodea alimentan su
entusiasmo en lugar de poner a prueba sus competencias, el deseo de aprender en
lugar de imponer.
El
reto de la escuela de hoy es promover un cambio: de no lectores a lectores
eficientes, por lo que se busca estimular el poder creativo y desarrollar la
imaginación. Ello solo se lograra con docentes que orienten y propicien
correctos estímulos para el desarrollo de la lectura y producción de textos
literarios que involucren y motiven al niño con la lectura y conversación sobre
géneros literarios.
BIBLIOGRAFIA
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