jueves, 22 de enero de 2015

Ensayo sobre géneros literarios

Benemérito Instituto Normal del Estado “Gral. Juan Crisóstomo Bonilla”
Licenciatura en Educación Preescolar
Curso: Literatura Infantil y Creación Literaria
Asesora: MTRA, Guadalupe Ramírez Gonzales
Alumna: Alma Karen Serrano Espinosa
5° Semestre Grupo “A”









INTRODUCCION
El contacto de los niños con los libros antes de nacer o desde la primera infancia. Los niños desarrollan el lenguaje de acuerdo a lo que escuchan de su entorno, lo que va enriqueciendo a través del tiempo, este proceso debe irse desarrollando a lo largo de los años escolares, así que deben estar llenos de vocabulario e imágenes que ofrece la literatura para niños.
El presente ensayo aborda la importancia de la literatura infantil en la vida de los niños y como esta ayuda en su desarrollo lingüístico y cognitivo.
De la misma forma se mencionan algunas de las características que debe poseer la literatura infantil y algunas sugerencias de cómo trabajarla en el aula.
Como promotoras de la lectura entendemos a la literatura como la construcción imaginaria de la vida y el pensamiento en formas y estructuras de lenguaje que provocan una experiencia estética.
El niño percibe el aprendizaje de la lectura como un proceso difícil por lo que si no se le acerca adecuadamente a la literatura no sentirá placer no se acercara de forma espontanea, el gusto por la lectura no se desarrolla bajo presión ni como obligación, ni con libros de texto aburridos o sin sentido cuya única utilidad es enseñar a leer.
Por lo que es de suma importancia proporcionarle a los niños abundantes materiales de lectura, interesantes, adaptados a sus necesidades, gustos y de gran variedad.





La literatura es el conjunto de obras de arte que tienen como objetivo fundamental la apreciación de la palabra (lengua oral- escrita). La lengua y la estética son dos componentes que se complementan y dan como resultado las obras literarias.
Por otra parte se considera a la literatura infantil  un conjunto de obras de arte dirigidas al público infantil y contribuir en diversos aspectos el desarrollo lingüístico y cognitivo del pequeño.
La literatura infantil puede brindar a los pequeños amplios beneficios entre los cuales podemos mencionar: la trasmisión de cultura, la integración de las áreas del saber, el enriquecimiento de los universos conceptuales y la formación en valores. Además la literatura infantil cumple un importante papel de desarrollo tanto en la casa como en la escuela el cual consiste en que es una herramienta que favorece el acercamiento a los procesos de lectura y escritura.
Todo lo anterior se puede reflejar en que la literatura ofrece un valor afectivo al niño, le proporciona un deleite y gozo ya que la literatura infantil “educa” al mismo tiempo que “entretiene”. Abre puertas a la creatividad, al poder creador de la palabra y lo imaginado; llevando a los niños a descubrir el deleite que brindan los libros antes de que se les pida desarrollen destrezas en la lectura.
Estas ideas se complementan con Puerta, Gutierrez y Ball quienes afirman que “La literatura proporciona a los niños conocimiento, placer y gratificación, es una experiencia enriquecedora que les brinda oportunidad de compartir sus sentimientos, significados y demás construcciones en función a sus necesidades e intereses particulares”.
 Sin duda alguna el género más representativo de la literatura infantil es el cuento, por lo que Bethelheim (1978), nos sugiere que para que una historia mantenga la atención del niño debe ser divertida, estar de acuerdo con sus aspiraciones, hacerle reconocer algunos problemas y sus posibles soluciones. Según este autor nada enriquece y satisface tanto al niño como los cuentos populares de hadas ya que estos le permiten conocer de forma fantasiosa los problemas internos de los seres humanos y sus soluciones.
Escuchar o narra cuentos es una muy fuerte motivación para que el niño sienta deseo de aprender a leer, ya que los niños asocian la lectura con el placer de aprender. Lo que ofrece una historia personal que el niño ha desarrollado y que podemos asociarlo con lo que nos menciona Vigosky (1982) llamado “Lenguaje interior”.
Otro beneficio importante y poco valorado en la literatura infantil es el desarrollo de la imaginación. Su correcta explotación ayuda a que los niños aprecien la naturaleza, la gente y las experiencias que ellos consideren de suma importancia. Ante la invasión emergente de la televisión la literatura ofrece en comparación con esta un amplio campo de imaginación del niño que solo se le haría difícil descubrir.
Como complemento de lo dicho anteriormente la literatura tiene como potencial reflejar la vida, ya que contrario a los hechos que ofrece la escuela, esta se centra aun más en las emociones. Como señala Chomsky (1963) ”La meta de todo cuenta cuentos consiste en fomentar que el niño, a cualquier costo, compasión y humanidad, entienda esta milagrosa habilidad para conmoverse con las penurias de otro ser humano, sentir alegría por la felicidad de otro, experimentar la fatalidad de otro como propia”. Es decir sensibilizarlo mediante la literatura para una mejor comprensión de los hechos de la vida ocurridos diariamente.
Además del valor afectivo de la literatura debemos destacar el valor educativo y de importancia que ella tiene en el proceso de lectura y escritura de los pequeños, entre los cuales podemos mencionar:
DESARROLLO DEL LENGUAJE- Los estudios de Cazden (1972) y Teale, W (1988), nos hablan acerca de cómo la potencialidad de la literatura permite a los niños identificar patrones del lenguaje y ampliar el vocabulario. Pero este trabajo no solo depende de la maestra o del niño, sino del reforzamiento en casa a través del dialogo que el niño establezca con sus padres o personas del entorno que lo rodea.
DESARROLLO DE LA LECTURA DISCURSIVA- Nos habla de que el conocimiento de diversos tipos de textos y su eso facilita a los niños una mayor comprensión de ellos y brinda una posibilidad de que ellos puedan observarlos, compararlos, diferenciarlos e identificar su uso en diversas situaciones. Según Caldera (2006) “Conocer la estructura discursiva de los textos, le permite al niño comprender que la estructura varía según los géneros discursivos, lo que hace evidente por ejemplo al comparar por ejemplo la arquitectura de un texto literario (cuento) con la de un texto académico (monografía).
La incorporación de la lectura para niños en el aula tiene su fundamento pedagógico en el enfoque de Lenguaje Integral (Goodman, 1986). Entre los principios que soportan este enfoque se desataca la utilización de material “verdadero” correspondiente a diferentes géneros literarios ya que estos “enriquecen la vida de los niños con variedad de experiencias que ellos disfrutan, y que son significativas a sus intereses y necesidades por realizarse en contexto, en oposición a un enfoque centrado en el desarrollo de destrezas aisladas” (Escalante, 1995).
Algunos niños aprenden a leer con facilidad y otros lo logran mediante diversos tropiezos. Los docentes y padres tienen el deber de involucrar a los niños con “libros verdaderos”, ya que cuando estos están a la disponibilidad y alcance de ellos, eso les genera interés y comienzan a buscarlos lo que lleva a que su capacidad para la lectura se incremente. Lo que nos hace pensar que el interés por la lectura no es innato, sino que se va desarrollando a lo largo del tiempo y esta puede significar un éxito o un fracaso dependiendo del grado de motivación obtenido desde etapas tempranas de la vida.
Los autores Buss y Kamowsky (2000), Cullinan (1987), Moss y Fenter (2002) entre otros nos ofrecen su punto de vista a cerca de las características que debe tener un ambiente escolar para promover respuestas favorables en torno a la literatura los cuales son:
ENTUSIASMO DE LOS DOCENTES- Ya que los docentes que hablan acerca de sus libros preferidos se encuentran con alumnos deseosos de leer esos mismos libros.
FACIL ACCESO A LOS LIBROS- Disponer en el aula de diversos materiales literarios ayuda a que los niños vayan apropiándose del uso del lenguaje, sus funciones y características.
TIEMPO PARA MIRAR, ESCOGER Y LEER- La organización llamativa de los libros no servirá de nada si no se le brinda al niño la oportunidad de escoger, ojear, decidir y leer la selección de libros que decidió, por eso se recomienda que en la jornada escolar se les brinde tiempo de calidad a los niños ara la lectura silenciosa y ellos puedan disfrutar de su selección.
TRABAJO VALORADO, EXPUESTO Y COMPARTIDO- Los murales y carteles que hablen de literatura reflejan el nivel de aceptación e importancia que tiene esta en el aula.
VALORACION A PARTIR DE LA EXPERIENCIA- El gusto por la literatura no se adquiere de la noche a la mañana, por lo que se debe ser perseverante ante ello  y promover actividades llamativas para que a través del tiempo el gusto por la literatura no desaparezca.
A continuación se presentan algunas estrategias que favorecen el aprendizaje de la lectura donde se enfatiza la literatura para niños:
*LECTURA ORAL POR PARTE DEL DOCENTE- El docente lee en voz alta varias veces al día historias de interés por parte de los pequeños, esto propicia un gran impacto en los recuerdos del niño.
*CANCIONES EN LÁMINA- Las canciones producidas en lamina o papel bond acercan al niño a hacer conexiones con patrones que posteriormente pueden encontrar en libros.
*POESIA- Se recomienda que esta sea una actividad diaria, que además de ser leídos por los docentes los niños los escuchen y estos sean colocados en lugares donde después puedan releerlos, incorporar a los niños en la selección de poemas, repetir sus poemas favoritos, acompañarlos con música e invitar los niños a que representen esos poemas.
*LECTURA SILENCIOSA- Que ellos seleccionen su lectura de interés sin algún tipo de norma les brinda el sentido de independencia e individualidad que necesita un lector diestro.
*ANTICIPACION DE UN TEXTO A PARTIR DEL TITULO- El maestro leerá el título del libro y los niños inferirán a partir de este la secuencia de contenidos del libro, posteriormente se leerá el texto completo para comprobar su hipótesis inicial.
*LECTURA DRAMATIZADA DE CUENTOS- Niños y maestros seleccionan cuentos y se agrupan de acuerdo a la cantidad de personajes de estos, además los cuentos deben tener diálogos fáciles y cortos para poder dramatizarlos.

CONCLUSION
Según salinas (1993), la actitud lectora de los niños se ve afectada por el trabajo controlador de los educadores, las prisas en la comprensión, situaciones rutinarias-tradicionales en la que el libro es utilizado solo como un instrumento de ejercicios.
El niño seguirá siendo un buen lector si el contexto que lo rodea alimentan su entusiasmo en lugar de poner a prueba sus competencias, el deseo de aprender en lugar de imponer.
El reto de la escuela de hoy es promover un cambio: de no lectores a lectores eficientes, por lo que se busca estimular el poder creativo y desarrollar la imaginación. Ello solo se lograra con docentes que orienten y propicien correctos estímulos para el desarrollo de la lectura y producción de textos literarios que involucren y motiven al niño con la lectura y conversación sobre géneros literarios.



BIBLIOGRAFIA


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